En la región de Traslasierra, el gobierno provincial decidió dar el puntapié inicial del programa “Córdoba Limpia”, pretendida única solución para erradicar los basurales a cielo abierto. Pero un pesado sueño cayó sobre el proyecto de un millón y medio de pesos.
En la región de Traslasierra, el gobierno provincial decidió dar el puntapié inicial del programa “Córdoba Limpia”, pretendida única solución para erradicar los basurales a cielo abierto. Ideado en la Agencia Córdoba Ambiente, el programa recibe financiación del BID y se basa en la construcción de “vertederos controlados” (rellenos sanitarios), adonde se llevarán los residuos urbanos de todas las localidades cercanas. También se proyectaron estaciones de transferencia para compactar la basura antes de derivarla al enterramiento. En el caso de Traslasierra, el vertedero se ubica a 2.9 Km. de Villa Dolores y la estación de transferencia en cercanías de Mina Clavero, a 43 Km.
En el año 2003, la Agencia ambiental presentó en Mina Clavero las características del proyecto y distribuyó cuadernillos de difusión (el programa ya estaba terminado y definido tiempo antes, y en noviembre de 2002 ya habían anunciado su lanzamiento).
Ante preguntas y cuestionamientos de algunos vecinos y ambientalistas presentes sobre los riesgos de este sistema y la inexistencia de lineamientos claros para promover la reducción, recuperación, reciclado y compostaje de los residuos antes de llegar al vertedero, el director de la Agencia, Ing. Sergio Nirich, sólo se dedicó a minimizar cualquier peligro y evadió el tema del reciclado diciendo, entre otras cosas, que “en ningún lugar del mundo se puede reciclar más del 20%”...
A partir de allí, vecinos de un barrio cercano al lugar donde se emplazaría el vertedero, se movilizaron alertados por la sorpresiva situación y la falta de información y de consulta a quienes pasarían a vivir prácticamente al lado del relleno. Luego, se les unieron la agrupación Valle Azul, algunos profesionales y más vecinos, conformando el Grupo de Habitantes de Traslasierra. Este grupo se abocó a la tarea de obtener mayor información sobre el programa “Córdoba Limpia” y sus detalles, enfrentando la evidente reticencia de las autoridades para proporcionársela, y conocieron que todo partía de una ley que obliga a los municipios a no arrojar los residuos a cielo abierto y del ofrecimiento por parte de la provincia de ese programa como la solución. Los intendentes de la zona adhirieron ciegamente y la municipalidad de Villa Dolores debió presentar un Aviso de Proyecto (documento con estudios y datos que se exige para estos proyectos) ante Córdoba Ambiente. Habitantes de Traslasierra logró obtener el cuadernillo del programa y una copia del Aviso de Proyecto, que analizaron y estudiaron cuidadosamente. Ambos documentos adolecían de claridad y formalidad en muchísimos puntos. El Aviso de Proyecto, que debe estar aprobado por la Agencia antes de comenzar el plan, estaba aún incompleto a la fecha de terminación del vertedero; los estudios incluidos allí eran poco claros, sin firma de un responsable o directamente no existían; y la matriz final para decidir la aptitud del lugar tampoco era del todo explícita. Además, dicho documento venía ya “armado” desde Córdoba y los funcionarios locales ignoraban casi todo sobre el tema, al punto que debían pedir auxilio a la Agencia ante cada solicitud de información de los vecinos. Esto produjo inseguridad ante los riesgos del vertedero y sobre los responsables de la construcción.
También quedó en evidencia que se ignoró la participación de la comunidad en las decisiones y que no existió independencia en la evaluación del proyecto en general, ya que la autoridad de control, la Agencia Córdoba Ambiente, es la misma que creó y promovió el programa. Ante estas graves irregularidades, se reclamó a las autoridades para que se las aclare, corrija o modifique pero, principalmente, se pidió de forma unánime un redireccionamiento del programa para que se incluya el desvío (reducción, recuperación, reciclaje, compostaje) de la basura antes del enterramiento.
La presión de la gente y la falta de capacidad de los responsables locales para dar respuestas llevaron a que se realizara una reunión informativa el 31 de octubre de 2003, donde el titular y técnicos de Córdoba Ambiente sólo se dedicaron a exponer su programa, pero no escucharon ninguna objeción ni pedido de cambio. Luego se agregó en el Aviso de Proyecto un informe sobre esa reunión, llamándola engañosamente ”Audiencia Pública”, para cubrir la exigencia del BID sobre participación comunitaria... Habitantes de Traslasierra convocó entonces a Raúl Montenegro, presidente de la Fundación para la Defensa del Ambiente (FUNAM), para una conferencia pública sobre el tema, a la que no concurrió ni un solo intendente ni funcionario. Varios meses de reclamar mayor información, que se incluya a los habitantes en las decisiones y un cambio de dirección en el programa “Córdoba Limpia” sólo obtuvieron como respuesta oficial que el vertedero era “una decisión tomada”. Ya que Traslasierra era sólo el primer paso del “Córdoba Limpia”, en mayo de 2004 se reúnen en la ciudad de Córdoba representantes de todas las regiones afectadas y con apoyo de FUNAM coordinan propuestas alternativas y acciones contra el proyecto inconsulto.
Mostrando un repentino interés por el reciclado, mientras se comenzaba a construir el vertedero el gobierno lanzó en las escuelas el improvisado y marketinero programa “Traslasierra Recicla”, presionando a los directivos para que adhieran. Duró un mes e involucró a los alumnos en la recolección de residuos para acumular puntos y ganar computadoras y viajes. La verdadera concientización no se tuvo en cuenta.
Hace más de un año que se terminó de construir el vertedero y aún no se está utilizando porque “faltan unos fondos que debe liberar el BID”, según dicen muy escuetamente algunos intendentes, en medio de un mutismo general más que sospechoso. La verdad es que faltan los camiones especiales para transportar la basura, la máquina para comprimirla y cubrirla con tierra y un plan de gestión que nadie dice cómo será ni quién lo llevará a cabo. Tampoco se ve mucho esfuerzo en los municipios para implementar la separación domiciliaria de los residuos que permita el posterior reciclado y compostado, y reduzca la cantidad que irá a parar al relleno (se cobrará por tonelada que ingresa). Apenas un plan piloto para un barrio de Villa Dolores, con nula campaña de concientización y de cumplimiento errático, que intenta justificar la existencia de una prensa hidráulica y una cinta transportadora en el predio del vertedero.
Un pesado sueño cayó sobre el proyecto de un millón y medio de pesos, que por estos días duerme al amparo del estricto silencio de funcionarios que antes lo empujaban y sostenían en pie desesperadamente. Funcionarios que no saben qué decir, pero que sí saben obedecer, o cerrar los ojos, o taparse los oídos, cuando las cosas se les ponen feas. www.ecoportal.net
* Biól. Gerardo Coria